"Con celeridad se llevan a cabo los últimos preparativos para el Gran Juego con el VACÍO."
Así lo anota , como advertencia, Tadeusz Kantor en una de sus partituras. Y así deberá ser interpretado el juego.
viernes, 22 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
máscara y sombra (del propio rostro)
“Antaño, dicen, nadie mostraba su propio rostro en un
baile. Mejor no desvelar a los demás que no se es sino sombra, nada, como así
le sucede al bebedor de éter de Jean Lorrain cuando descubre ante un espejo que
nada hay, nada, bajo su máscara de plata y azucenas negras. Tan sólo sombra,
nada, vacío y muerte en un baile en el que nada se baila, en el que no hay
orquesta, en el que se permanece perdido en el centro de una multitud
desconocida y silenciosa, una multitud sin gesto alguno, sin rostro, sin nada.
Mejor desvelar que no se es nada, que no se es sino sombra. Sombra y nada;
sombra como la de quien baila con nosotros la última ronda, nada como la de
quien nos arrastra pues nuestro mismo rostro tiene. Daré fealdad, dice la
Muerte, y gusanos que roan y coman por dentro la carne podrida; y no os valdrán
rosas, ni azucenas negras, ni adorno alguno. Y lo dice mientras nos sonríe, la
Muerte, con una sonrisa congelada y enferma, el semblante rígido y fijo, una
sonrisa persistente, duradera, una sonrisa a la vez cómica y trágica que va más
allá de lo solicitado, esa sonrisa que es lúgubre mueca si persiste sin motivo,
lúgubre, sí, y trágica y cómica como la carcajada sardónica con la que, ante la
llegada del mal, ante el cólera, se despide de Aschenbach el bufón veneciano
que le canta el estribillo de una canción incomprensible a voz en cuello,
temblando, al borde del estallido incontenible, doblando las rodillas,
golpeándose los muslos, señalando con el dedo hacia lo alto, cogiéndose las
caderas y convirtiendo la risa en grito hasta que todos los que con él bailan
estallen con él. Su cara pálida es una maliciosa máscara erosionada por la
mueca del mal, como así también será la de Aschenbach, como lo es siempre el
rostro de la Muerte.”
viernes, 25 de enero de 2013
Guillaume en Birnam
Noviembre 2011. nº 24 de LABERINTOS Revista semestral de Humanidades.
“Tan lejos y tan cerca, sin embargo, de Birnam”
(extractos de un carnet
de guerre de René Berthier, fechado en 1916 cerca de Vauclerc, al norte de
Craonnelle).
miércoles, 23 de enero de 2013
miércoles, 7 de septiembre de 2011
flâneur
Oh gente que conozco, yo que conozco a los otros, nos dice Guillaume, me basta con oír el ruido de sus pasos para indicar por siempre la dirección que han tomado. Como también nos dice que va, él, lo menos posible a las grandes bibliotecas, pues le gusta más pasear por los muelles, esa deliciosa biblioteca pública, el más hermoso y agradable paseo en el mundo. Como nos dice, siempre, tantas otras cosas.
Desconociendo a los otros, no bastándonos el ruido de sus pasos, ni el de los propios, pasearemos nosotros, ahora, los muelles de Barcelona.
En La Central del Raval, con Sergi Bellver, Jekyll&Jill, y con cava para todos.
viernes, 1 de julio de 2011
antorcha inextinguible
Como Guillaume, y con él (ataviado a la manera de director de una imaginaria compañía teatral, con un bastón de trinchera en la mano, ante el telón bajo antes de la función, y saliendo del hueco del apuntador), sólo puedo, ahora, decirles:
Pero allá lejos todavía hay una hoguera
Donde se abaten estrellas humeantes
Y quienes las vuelven a encender les piden
Que se eleven hasta esas llamas sublimes
Y que ardan con ellas
Oh público
Sean la antorcha inextingible del fuego nuevo
[Mañana estará Guillaume en Madrid. También Jekyll&Jill, Fran Nixon y los Tipos Infames. Y parte de ecrevisse. Y otros, espero. Y, por supuesto, la mujer que baila alrededor de la montaña. Tal vez también estaré allí].
martes, 24 de mayo de 2011
solo entre el gentío
lunes, 16 de mayo de 2011
virgo

Una imagen de Cyril Villain. Vanitas.
Un libro-catálogo. Virgo.
Entre otros, los textos de Jessica Aliaga Lavrijsen y Víctor Gomollón.
También el mío. Redención.
REDENCIÓN
Cuando alguien, el mismo que había aconsejado a quienes le juzgaban que tuviesen buenas esperanzas ante la muerte, nos dijo que no decía más, porque era la hora de partir; cuando nos dijo, de sí mismo, que había de marchar a morir, mientras que nosotros, nos dijo, habíamos de quedarnos a vivir; cuando nos preguntó si éramos nosotros, o era él quien se encaminaba hacia un estado mejor; cuando afirmó, por último, que para cualquiera de nosotros, también para él, eso era oscuro, salvo para la divinidad; cuando, finalmente, calló y nada más nos dijo… fue, entonces, cuando comprendimos que cada una de las palabras del texto se nos desvanecerían desdibujadas por entre los dedos de las manos. Y así sentimos el aliento, que era silencio, en la nuca y lo escuchamos; así rozamos con todo el cuerpo la tierra firme; así nos salvamos de la trampa que nadie había escrito para nosotros; así abrimos la puerta de nuestros sexos, abrimos los pechos y ascendimos en un carro apócrifo hasta el fondo de los mares iluminados de estrellas. Entonces, cuando los brazos, como las piernas, eran de nervio y de madera, de trazo y de susurro, de pinceladas que, también, se nos diluirían como sangre por entre los dedos de las manos. Entonces, y solamente entonces, cuando, como él había dicho, al hombre bueno no alcanza ningún daño. En el momento preciso de la redención y de la carne.
miércoles, 4 de mayo de 2011
ombra
Tres fragmentos (reales) de Venecia, fechados en diciembre de 2006, y guardados en un pequeño cuaderno verde esmeralda sin pulir (como las aguas).
Y unas palabras de Joseph Brodsky:
"El agua es igual al tiempo y proporciona un doble a la belleza. Hechos en parte de agua, nosotros servimos a la belleza de la misma forma. Al rozar el agua, esta ciudad mejora la imagen del tiempo, embellece el futuro. Ése es el papel de esta ciudad en el universo. Porque, mientras nosotros nos movemos, la ciudad es estática. La lágrima es prueba de ello. Porque nosotros partimos y la belleza permanece. Porque nosotros miramos hacia el futuro y la belleza vive en un eterno presente. La lágrima es un intento de permanecer, de quedarse rezagado, de fundirse con la ciudad".
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